#3 2004
La Mente Humana
Iván Izquierdo.
A Mente-Humana: Abordagem Neuro-psicológica.
Benito P. Damasceno.
The Cognitive MRI Revolution.
Anna Cristina Nobre et alii.
Towards an Evolutionary Theory of Sleep and Dreams
Sidarta Ribeiro.
Epilepsia: Uma Janela para o Cérebro.
Alexandre Valotta da Silva e Esper Abrão Cavalheiro.
Brincando com a linguagem e criando sentidos, ou cognição distribuída e emergência da linguagem.
Edson Françoso; Maria Luiza Cunha Lima; Orlando Bisacchi Coelho.
Biting the Apple: The Challenge of Artificial Intelligence.
Yurij Castelfranchi.
Cartogra-fando la Mente,
Leonardo Bonilha.


Segundo número:
# 2 - Arte y Ciência

Primero número:
# 1 - El Futuro de los Recursos



Próximo número:

Lenguaje y Ciencia


Cartografiando La Mente

Yurij Castelfranchi (castel@sissa.it)
School of Science Communication –
International School for Advanced Studies (SISSA), Trieste, Italy
& LabJor/UNICAMP



Si la mente humana fuese simple suficiente para ser entendida, nosotros seríamos simple suficiente para ente n derla .

Emerson Pugh


En una noche serena, un viajante pasa al lado de una casa en que vivió en el pasado. En esa casa él fue realmente feliz al disfrutar del amor sincero de una mujer que hace mucho tiempo lo dejó. Al mirar por la ventana él ve la figura de un hombre que co n m templa el vacío y aprieta los puños por el dolor que lo consume. Cuando la luna ilumina la sala y la figura del hombre que en ella está, el viajante es tomado por el horror al reconocer su propio rostro. Aún torvo por el miedo que aquella figura lo causa, el viajante no consigue evitar el intenso celo de aquel hombre que, aunque copia de si mismo, osa imitar el dolor que él propio sufrió en aquel mismo lugar hace mucho tiempo.

Esa es la historia del poema Der Doppelgänger de Heinrich Heine, que fue adaptada para música por Franz Schubert. En alemán, doppelgänger significa copia autónoma e independiente. Según la tradición, todos poseen su doppelgänger , que permanece invisible la mayor parte del tiempo. Quien, entretanto, tiene la infelicidad de ver su doppelgänger sabrá que su fin está próximo. En realidad, días antes de morir, la Reina Elizabeth I de Inglaterra afirmó tener visto su propia imagen echada en su lecho de muerte, pálida e inmóvil. Por ese motivo, cuando la Emperatriz rusa Catarina II, la Grande, vio su imagen caminando en su dirección, no quiso arriesgar y ordenó inmediatamente que sus guardias disparasen en la figura y acabasen con ella. Durante los siglos XVIII y dezoito XIX l dezenove as obras románticas, con su afección por el sobrenatural, intensamente exploraran el mito del doppelgänger , y no es sorpresa que los famosos escritores Johann Wolfgang von Goethe y Percy Bysshe Shelley afirmaran tener visto sus copias.

Ver su copia, entremedias, no es privilegio de los poetas románticos. Un número so r prendentemente grande de personas afirma conseguir ver su propio cuerpo de un punto de vista exterior. Eso tiene un nombre “médico”: autoscopia. La autoscopia es relativam a e nte similar a experiencias extracorpóreas relatadas por individuos que se recuperaran del de estado moribundo, lo que en ingles se define por el acrónimo OBE de out-of-body experience . Ambos los fenó m n e n m os aún son considerados pertenecientes al espectro clarividente , y , por mucho tiempo , fueran los principales argumentos de la defensa de que l a mente y los procesos generados por el cerebro son dos cosas independientes. Algo como decir que todo mundo posee una parte consciente etérea e independiente que, eventualmente, puede liberarse del cuerpo y vagar por ahí.
Figura 1: La adjunción témporo-parietal es realzada en naranja.

En marzo M de este año, un grupo de pesquisidores suizos liderado por el Dr . Margitta Seeck publicó un artículo en el cual la cuestión fue investigada científicamente ( Brain 127:243-58 ). El grupo estudió un pequeño conjunto de pacientes que en común relataban experiencias autoscópicas y extracorpóreas, pero presentaban diferentes tipos de enfermedades neurológicas. De manera a investigar se había un denominador común al problema, o sea m , si tales experiencias podrían ser determinadas por la disfunción de alguna cerebral área cerebral específica, fueran utilizadas diferentes herramientas para mapear el cerebro de eses pacientes. Combinando el análisis de imágenes de grande resolución de la an a tomía del cerebro obtenidas a través de resonancia magnética, con registros funcionales provenientes de la electroencefalografía, fue posible determinar en cada paciente cual área se encontraba alterada. De manera interesante, al sobreponer los mapas de las lesiones, una región del cerebro denominada adjunción témporo c - parietal (figura 1) estaba comumente presente en casi todos los casos. La adjunción témporo-parietal es notablemente responsable por la integración de varias sensaciones (táctiles, visuales y de postura del cuerpo) que constantemente llegan al cerebro, “montando” la forma por la cual se entiende el mundo y la postura del cuerpo en relación al que está alrededor. El mal funcionamiento de esa región puede , por lo tanto , causar el desacoplamiento de la percep ción perpecepção inconsciente del cuerpo y de su representación en el espacio. Cuando las sensaciones táctiles, de equilibrio y visuales no coinciden entre sí, la comprensión de la localización del cuerpo y de lo que es personal o extra - personal se pierde, y se tiene el origen de la intrigante sensación autoscópica o extracorpórea.

Con ese artículo, más una evidencia se acumula de que la mente y el pensamiento son realmente la misma cosa. Poca gente todavía acredita que la mente, el pensamiento y el cereb r o sean cosas separadas. Todo , : las memorias de la infancia, el miedo de avión, la prisa, la necesidad de un café, las creencias supernaturales, es de una forma o de otra codificado y formado por el cerebro. Nosotros somos lo que el cerebro de cada uno de nosotros genera, y nosotros entendemos el mundo de la manera como el cerebro consigue percibir lo que está al nuestro alrededor, sobretodo de acuerdo con la forma por la cual el cerebro consigue extraer informaciones de lo que nos cerca.

Muchos son los “misterios” que todavía permanecen insol ubles insolucionados sobre como el cerebro funciona. Sin embargo , la grande cantidad de nuevas herramientas que actualmente disponemos tienen tornado la investigación de los fenómenos asociados a la mente y al pensamiento cada vez más interesante y productiva. Y ese asunto es abordado de manera muy agradable en el libro “Mapping the Mind”, de la periodista médica Rita Carter (en Brasil , publicado con el título “Livro de Ouro da Mente”, por la editora Ediouro).

El libro tiene como por principal mérito se mantener se fiel a la idea expresa por Albert Einstein en la frase: “ Usted " no entiende un punto realmente, a no ser que usted consiga explicarlo a su abuela ” " . Escrito de manera leve y ricamente ilustrado, el texto aborda de forma clara una serie de asuntos complejos del cerebro y de la mente, sin distanciarse del rigor científico. Una serie de puntos naturalmente interesantes como memoria, estados afectivos, dependencia química y disfunciones neurológicas es virtuosamente discutida. La historia del mito del doppelgänger no está presente en el libro, pero muchos fenómenos semejantes, igualmente o más interesantes, son discutidos y explicados bajo la luz del conocimiento neurológico y científico. Varios científicos famosos en el campo de la neurociencia contribuyen con pequeños artículos que son intercalados en el texto. En ellos son expresos diferentes puntos de vista sobre los asuntos discutidos. Notablemente, eso enriquece el texto y presenta espacio para discusiones interesantes como, por ejemplo, si el autismo no es una condición neurológica en que las características del cerebro masculino son potenciadas al extremo.

Como la propia autora coloca en la introducción, entremedias, el cerebro humano tiene sido lento en revelar sus secretos. No obstante la comprensión de una serie de fenómenos antes obscuros hoy sea corriente, como la historia del doppelgänger ilustra, muy poco aún se sabe de los puntos-clave relacionados al funcionamiento del cerebro. De la misma manera, aún no está cierto cuales serán las contribuciones sociales y terapéuticas de los descubrimientos de la actualidad. La autora consigue tejer una red lógica de posibles beneficios del esfuerzo actual en “cartografiar” el cerebro y sus funciones. Más que eso, al presentar las diversas herramientas actualmente utilizadas en la investigación de las cuestiones de la neurociencia y sus limitaciones, la autora consigue seducir el lector para los próximos pasos a seguir por el vasto campo de la neurociencia cognitiva.

Consecuentemente, como un buen libro de divulgación científica, la obra se mantiene fiel a una otra idea también expresa por Einstein, de esa vez en la frase: “La teoría científica debe ser la más simples posible, pero no más simples además . ” .