MODERNIDADE
E IDENTIDADE
Sônia Regina da Cal Seixas Barbosa
Nepam Unicamp
Modernidade e identidade,
Anthony Giddens, 2002. Tradução Plínio Dentzien.
Jorge Zahar Editor, Rio de Janeiro, 233 p. Idioma do livro: português.
ISBN: 85-7110-669-X.
Giddens es uno de los sociólogos más relevantes de la
actualidad ya sea por la calidad de su producción , su temática
o sus convicciones políticas. Desde 1996 es rector del London
School of Economics and Political Science (LSE). En este libro se ve
confirmada una sólida trayectoria intelectual que se conserva
coherente con los temas que hace largo tiempo son su objeto de trabajo
(1). Con su obra ofrece significativas contribuciones
a los investigadores de áreas como la sociología, la antropología
y la sicología social.
Para este autor, es imposible disociar la constitución de las
sociedades modernas en su complejidad actual del impacto dramático
de la globalización o de los riesgos sociales tanto sobre el
individuo como sobre la colectividad, que afecta de forma decisiva “los
aspectos más personales de nuestra existencia” (p. 9) Sin
embargo, la reflexión de Giddens no se centraliza en el “yo”
que resultaría de un abordaje eminentemente sicológico,
sino en la importancia de la comprensión de los mecanismos de
auto identidad que están constituidos por las instituciones de
la modernidad y que también influyen en su constitución.
Dado que no se trata de una entidad pasiva, determinada por influencias
externas, los individuos participan en las influencias sociales al forjar
sus auto identidades. Esas influencias sociales, independientemente
del mayor o menor grado de carácter local del contexto específico
de la acción, se manifiestan como globales en sus consecuencias
e implicaciones (p. 9)
En el primer capítulo, Giddens trata de circunscribir la modernidad
tanto a situaciones locales como globales. Haciendo referencia a algunos
de los ejemplos más significativos que introduce, se puede afirmar
que las personas que viven hoy día en los países industrializados
están sujetas a situaciones que son individuales o, cuando más,
familiares, como enfermedades crónicas, stress, violencia y divorcio,
que presentan tensiones para el “yo” y para el conjunto
de la sociedad. Aunque en comparación con los tiempos premodernos,
esas personas están más protegidas de la acción
de las fuerzas naturales, están también sometidas a otros
riesgos como, por ejemplo, los resultantes de las comidas diarias que
pueden presentar mayor composición de ingredientes artificiales,
agro tóxicos, etc., en detrimento de las consideradas más
tradicionales. Los peligros ambientales que amenzan a los ecosistemas
de la Tierra se hacen más presentes y diseminados hoy en la sociedad
global. Esos ejemplos ilustran lo que Giddens denomina “dialéctica
de lo local y de lo global” (p. 27). En esa dialéctica,
la cultura, la economía y las dimensiones sociales desempeñan
un papel preponderante.
En los capítulos segundo y tercero, el “yo” es analizado
en su dimensión ontológica y en su trayectoria dentro
de la modernidad. Esa trayectoria incluye los controles del cuerpo y
de la mente como resultado de la necesidad de constituir un modelo de
aceptación, donde los libros de auto terapia desempeñan
un papel significativo en busca de patrones ideales del cuerpo (el creciente
consumo de ese tipo de literatura y las elevadas tasas de anorexia principalmente
entre los jóvenes, evidencian esas nuevas referencias normativas).
En los capítulos cuarto, quinto y sexto, el autor examina la
modernidad ante las dinámicas del riesgo y de la seguridad y
las consecuencias de todos esos cambios para el “yo”. En
el sexto capítulo, las tribulaciones del “yo” son
abordadas a partir de otro lugar en el que la cultura del narcisismo
y el concepto de un “yo mínimo” pierden espacio.
Esos conceptos fueron insistentemente señalados por Lasch en
los años 80 (2). El autor afirma que lo
global y la modernidad, en tanto que entidad establecida con sus riesgos
y su complejidad, les imponen a los individuos perturbaciones y ansiedades
generalizadas que exigen la creación de formas de identidad para
lidiar con esas nuevas perspectivas.
La tensión sufrida por el “yo” y su búsqueda
de nuevas identidades en la alta modernidad encuentran espacios y referencias
en el surgimiento de lo que el autor llama “política-vida”
(capítulo 7) que se puede entender como una política de
las decisiones de la vida (p. 198). Esto da margen para explorar la
idea de que “lo personal es político” y que se pueda
admitir, al igual que Giddens, que “las cuestiones de la política-vida
(...) reclaman una remoralización de la vida social y demandan
una sensibilidad renovada hacia las cuestiones que las instituciones
de la modernidad diluyen sistemáticamente”. Así,
con esa obra, se puede afirmar que Giddens nos ayuda a reflexionar intensamente
sobre la sociedad contemporánea, abriendo espacio para la consideración
del “yo” y de la búsqueda de nuevas identidades como
puntos fundamentales.
(1) Para sólo citar algunos ejemplos,
hacemos referencia a tres obras de Anthony Giddens para el lector. As
conseqüências da modernidade, publicada en São Paulo,
por la Editora da Unesp (1991); (1993) As transformações
da Intimidade: sexualidade, amor & erotismo nas sociedades modernas,
de esa misma editorial y Mundo em descontrole. O que a globalização
está fazendo de nós, publicada en Rio de Janeiro por la
Editora Record (2000).
(2) Lasch, Christopher. The Culture of Narcisism, Londres, Abacus, 1980
y The Minimal Self, Londres, Picador, 1985. Tratamos de mantener las
referencias como constan en la obra comentada
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